CONOCETE A TI MISMO...es la frase que se encuentra en el Oráculo de Delfos o al menos la leyenda cuenta eso. Nos conocemos realmente. ¿Somos instrumentos de lo que queremos ser personalmente o en realidad un producto de lo que consumimos?
La búsqueda personal de cada ser humano no suele darse en las etapas mas jovenes de su edad. Generalmente son años mas abocados a vivir experiencias, a socializar y a pertenecer mas que a ser. Solamente cuando salimos de lo que suele llamarse adolescencia, nos preocupa construir una identidad propia.
Epicteto nos habla que te conviertes en aquello a lo que le prestamos atención. Sera por eso que muchas veces salimos de esa etapa de la vida sin una idea clara de que queremos ser. El ego nos vende un afuera donde hay normas que aceptamos como establecidas. Dogmas que luego concluimos que están carentes de sentido o peor aun, que no tienen menor conexión con lo que sentimos.
Por eso llegamos a la conclusión que sin una intimidad e identidad construida desde la conciencia, es fácil perturbarse. Me ha pasado en este camino iniciado hace poco. Marco Aurelio nos dice que "en ninguna parte puede hallar el hombre un retiro tan imperturbable y tranquilo como la intimidad de su alma". Otra de sus afirmaciones mas citada reza que " tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos. Date cuenta de esto y encontraras la fuerza".
Es así que después de años de buscar agradar y encajar, entendí que si en mi fuero intimo no construyo un pensamiento solido, pero consciente, sobre mis valores o mis convicciones, no hay forma que no salga a la vida sin perturbarme por la mirada ajena.
Es mi mayor propósito intentar en estos escritos y podcasts, aprender y entender esa premisa. La conexión con la fuente permite un dialogo mas sincero y sin filtros con el universo. No es que considere que ser ermitaño sea la mejor idea. Solo pienso que una persona que sabe estar en paz consigo mismo puede estarlo con los demás.
Hernan Feijoo
Cafe Ataraxia
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